{"product_id":"seda-bordada-retrato-de-pensador-realizado-para-la-exportacion-periodo-meiji-s-xx-japon","title":"Seda bordada “Retrato de pensador”, Realizado para la Exportación, Periodo Meiji, s. XX – Japón","description":"\u003cp\u003eMagnífico retrato bordado en seda de origen japonés. Realizado alrededor de la década de 1930, entre finales del periodo Meiji y principios del Taisho. Representa a un hombre de perfil, de mediana edad, barbado, con su rostro apoyado sobre su mano derecha en posición reflexiva. Viste una camisa de tono ocre y está representado de manera realista, huyendo de la idealización. El fondo es seda gris, anulado, sin bordado, gracias al cual destaca plenamente el retrato en la composición. El trabajo técnico de la pieza es exquisito, es un bordado de gran calidad vista tanto en el material como en la manufactura, se cuida cada detalle con extraordinaria maestría.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eLa seda japonesa fue una de las grandes fuerzas económicas que impulsaron la modernización del país. Aunque su producción existía desde tiempos antiguos, adquirió una importancia decisiva a partir del siglo XIX, cuando Japón abrió sus puertos al comercio exterior y transformó la sericultura tradicional en una industria moderna. Fábricas como la de Tomioka introdujeron maquinaria occidental y nuevos métodos de control de calidad, lo que permitió producir hilos extremadamente finos y uniformes, muy valorados en los mercados internacionales. El dominio japonés en el mercado mundial se mantuvo hasta mediados del siglo XX. Tras la Segunda Guerra Mundial, la aparición de fibras sintéticas como el nylon redujo drásticamente la demanda de seda natural y marcó el inicio de su declive. Aun así, la seda japonesa sigue siendo un símbolo de excelencia técnica y de un periodo clave en la historia económica del país.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eEste periodo fue el apogeo de las exposiciones japonesas en el extranjero, cuando todo lo relacionado con el Japonismo arrasó en Europa y América y dejó un impacto duradero en el arte y el diseño occidentales. Sin embargo, es evidente que la influencia no fue unidireccional, ya que cuando los artistas, artesanos y marchantes japoneses experimentaron el arte occidental, éste, a su vez, inspiró e influyó en la estética del arte japonés hecho para los gustos occidentales. Rápidamente surgió una interesante cosecha de formas artísticas con una perspectiva particular que tendía un puente entre oriente y occidente, con las técnicas fundamentales aún arraigadas en las tradiciones japonesas. Estos raros retratos bordados hiperrealistas eran un ejemplo de ello. Tomaban el formato esencial del retrato occidental que impregnaba la Sociedad de Victoria y Eduardiana, pero lo sustituían por temas exóticos japoneses y ejecutados con técnicas tradicionales de bordado que los nativos habían perfeccionado durante siglos.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eEste retrato de un hombre entrado en la vejez sobre fondo negro, estimulando una apariencia de óleo occidental clásico o quizá incluso de fotografía. Las finas puntadas se maniobraban en una imaginería impresionantemente hiperrealista, muy alejada del trabajo de bordado tradicional japonés. Se fabricaron específicamente para el mercado de exportación, y consta que eran muy populares entre los coleccionistas occidentales.\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003eEnmarcación años 70.\u003c\/p\u003e","brand":"Anticuario Valladolid","offers":[{"title":"Default Title","offer_id":58569593618776,"sku":"B0172","price":550.0,"currency_code":"EUR","in_stock":true}],"thumbnail_url":"\/\/cdn.shopify.com\/s\/files\/1\/0936\/5556\/4632\/files\/Disenosintitulo_27.jpg?v=1790366919","url":"https:\/\/www.anticuariovalladolid.com\/products\/seda-bordada-retrato-de-pensador-realizado-para-la-exportacion-periodo-meiji-s-xx-japon","provider":"Anticuario Valladolid","version":"1.0","type":"link"}